PASTORAL DEL MATE

Publicado el 04/01/2019  

Que el mundo fue y será una porquería, ya lo sé

Mirar la vida, que no es igual a verla, nos transforma en observadores de modalidades, gestos, posturas, actitudes... En esta vidriera irrespetuosa que se muestra como un cambalache estamos llamados a desplegar la vocación, a realizarnos como personas, a vivir la santidad. Pero si esta todo "revolcado en un merengue. . . Todo es igual, nada es mejor" ¿seremos capaces de distinguir lo bueno de lo que no lo es? Hoy crece la sed de santidad, por eso durante la mañana del miércoles 28 de noviembre los estudiantes de 5to año del secundario se animaron a recuperar la dimensión integral de la persona. Cada sujeto que habita la casa de María Auxiliadora tiene dones que recibieron de Dios. Pero la rutina hace que olvidemos que somos miembros vivos, con historia en medio de la comunidad que busca educar. Enmarcado en el área de Formación Religiosa, acompañados por la docente Gisela Bruni Cáceres, nuestros alumnos descubrieron que sin compromiso no hay santidad posible. No alcanza con rezar fórmulas establecidas si no alimentamos la fe en común unión. Dios nos invita a transformar el mundo y a vivir con la mirada puesta en el prójimo, que no está solo en la frontera o en los parajes pobres del mundo, sino que vive y pasa junto a nosotros día a día. Invitados por el mismo Jesús, queremos ser santos de Jean y zapatillas, porque lo que hiciste a uno de estos hermanos, a mi me lo hiciste (Mt 25, 40). Te miramos Jesús en los ojos dulces de nuestros jóvenes, en la sonrisa de los adultos, en el mate que compartimos y nos acerca. Porque dando se recibe Olvidando se encuentra Perdonando se es perdonado y Muriendo a la indiferencia, se resucita a la vida eterna. Gracias directivos, asistentes, profesores, equipo de orientación, auxiliares, jóvenes por animarse a gestar la pastoral del mate que busca tender puentes.